Pequeña oda al cebiche 

Por Teófilo Villacorta Cahuide (KAWIDE)

Comer un cebiche es tan placentero
como hacer el amor

Y los peces transparentes de Culebras
tienen todos los colores de la luz
de piel deliciosa blanca dorada
que fosforece en el pálido filo de un cuchillo
donde cada trozo de hielo hirviente
se desgrana en el zumo del limón
Fuego líquido
que arde dulcemente
en el riguroso paladar
y sabe a ardiente cópula
en la tibieza del mar